-¿¡Que la dejaste!?- chillaron todos sus compañeros al unísono.
Sakurada Machi. Linda, de largo cabello castaño, piernas largas, un metro setenta y dos; muy inteligente, además…
¿¡Y Oshitari Yuushi la había dejado!?
Media Naranja
-¿Con *qué* te conformas, Yuushi?- Gakuto preguntó, algo retóricamente. Era obvio que la respuesta era "nada" -¿Qué tenía Sakurada de malo?
-No era lo suficientemente sensible- se explicó el chico, limpiando los vidrios de sus anteojos con un pañuelito, y luego examinándolos al trasluz a ver si había quedado suciedad pegada al cristal -La lleve a ver esa película tan linda, "Noches apasionadas", y no derramó una lágrima. ¡Ni una sola!
-Yuushi- el pelirrojo utilizó un énfasis sarcástico en su nombre -Nadie llora por esa película.
-¿Por qué no?- el tensai devolvió, en su voz calma y baja de siempre -Es tan romántica... ah, lo que es el amor a primera vista...
-Gekidasa daze- refunfuñó Shishido -Suerte, amigo. Consiguiendo novia, digo. Eres más quisquilloso que mi mamá.
-Tu mamá es insuficiente, Shishido. Creo que se podría decir que es hasta más quisquilloso que la okaasan de Ore-sama- se metió Atobe.
-¿Hasta tu mamá es mejor que la nuestra? Por favor, Atobe- Ryo suspiró, harto de los delirios de grandeza del capitán -Eres terrible.
-Senpai-tachi- llamó Ohtori de pronto -Eh, ¿y si no cambiamos de tema?
Sip. Era, definitivamente, un día normal en los vestidores de hombres.
-Cierto- asintió Gakuto -Estábamos hablando de tí, Yuushi. Nos estabas explicando cuáles eran tus excusas.
-No creo necesitar excusas- Oshitari se colocó sus anteojos -Y si tuviera que dárselas, no se las daría.
Tomó la raqueta y salió por la puerta.
-¿Ah~n? Está actuando raro, ese Oshitari- opinó Atobe -¿Na, Kabaji?
-Usu.
***
Oshitari Yuushi estaba harto.
Harto de tanto buscar, buscar y buscar por nada.
¿Sakurada Machi? Pfft, qué tenía esa. Sí, muy lindas piernas, y Oshitari apreciaba a una mujer con lindas piernas, pero no era suficiente. Su único interés en todo "Noches apasionadas" había sido besuquearse con el peliazul, cosa que a este no le hizo mucha gracia. ¿Por qué? Porque significaba que le importaba tres pepinos la película. Y a Oshitari *sí* le importaba la película, así que ahí diferían en algo.
Basura.
¿Y qué tal Namikawa Chie? Una histérica. Gritaba mucho y de tal forma que lograba aturdir al normalmente tranquilo tensai. Y créanme, Oshitari no necesitaba gente que lo altere: tenía suficiente con Gakuto.
Basura.
Así seguía la lista. Aiko, Nana, Yuriko, Kitsuki; ninguna realmente servía. Podían ser muy lindas chicas, o muy buenas, también, por qué no, pero no satisfacían a Oshitari. Mejor dicho, él no se sentía cómodo.
Jamás lo diría, pero Yuushi quería una vida de novela (de esas que él veía a media tarde). Quería encontrarse con una mujer que encajara perfectamente con él: su media naranja.
Pero, ¿dónde estaba la princesa encantada?¿Era realmente tan difícil encontrarla?
-Yuushi- llamó Gakuto. Con ese tono, seguramente le iba a pedir algo -¿Y si vas a buscar un libro de la revolución francesa? La verdad que no tengo ganas de levantarme.
Oshitari lo miró. Estaba aburrido, así que, ¿por qué no buscar libros?
El peliazul se levantó, su cabeza dispersa en ideas sobre dicha revolución. Siendo honesto consigo mismo, no sabía nada de ella: él y Gakuto habían pasado mucho tiempo riéndose en la clase sobre los "sans culottes" (para luego ser desilusionados por el sensei: "sans culottes" significaba "sin calzones", no "santos traseros") como para haber prestado la mínima pizca de atención, y ahora tenían un trabajo práctico encima; qué dicha.
Tomó un par de libros de un estante, al voltearse chocándose con una chica.
Oh. Qué tenemos aquí.
-S-sumimasen- inclinó la cabeza en señal de disculpa, sus desprolijos cabellos volando por doquier -Oshitari-kun.
El tensai de Osaka estaba acostumbrado a que todos supieran su nombre, pero generalmente era recíproco: él sabía el nombre de todos, también. Sin embargo, esta chica era un gran signo de pregunta en su mente: ¿quién era? ¿Por qué no la conocía?
-No hay problema- despreocupó Yuushi -¿Tú eres...?
- , entré este año- repuso la muchacha -Con permiso.
Tomó un libro de la misma estantería.
-¿Revolución francesa?- adivinó Oshitari, intentando establecer una conversación.
-A-ah, sí- asintió la tal " ". Vaya nombre, pensó Yuushi para sí, ¿Será una estudiante de intercambio? Sí, debe serlo. No luce japonesa -Niwa-sensei nos dio el mismo proyecto a todos los terceros años. Bueno ~ eso me dijo.
Era bonita. De piernas tamaño normal, por desgracia, pero oportunamente bonita.
-Sí, lamentablemente nos dio el mismo trabajo práctico a todos- asintió Oshitari -¿Hace cuánto estás en la escuela?
-Principios de año- repuso .
¿Y Oshitari no la había visto jamás? Imposible.
-Oh- Yuushi hizo notas mentales de esto -Aaa, -han, no te demoraré más. Seguro estarás ocupada con el trabajo.
-Lo mismo digo- la chica hizo una profunda reverencia -Un gusto.
-El gusto es mío.
La observó alejarse. La muchacha se ajustó la pollera antes de doblar en un corredor de la biblioteca y desaparecer. Había dejado un suave perfume a flores y vainilla en el aire.
Oshitari ajustó sus anteojos y se dispuso a volver con Gakuto. Mejor no hacerlo preocuparse -o peor- lograr que tenga que hacer el esfuerzo de levantarse e ir a buscarlo.
***
-o , como ella estaba acostumbrada a referirse a sí misma- se había imaginado que iba a ser mucho más difícil adaptarse en Japón. Si bien el cambio era brusco, sus compañeros de clase la habían recibido bastante bien en el aula, y eso había hecho la diferencia entre lo que habría sido un "infierno" y lo que ahora era "bastante pasable".
Lo que más extrañaba la muchacha ahora eran sus novelas de media tarde, y la comodidad de ver una película romántica en su cama. Claro - aquí también había novelas y de seguro podría alquilar películas si quisiera, pero no era lo mismo: sus novelas eran sus novelas, y su cama, su cama.
Con la vista fija en el pizarrón, intentaba asimilar la información sobre los jacobinos y los feuillants mientras dibujaba corazones en su banco.
¿Enamoradiza, ella? No, no tanto. Tan sólo un poco soñadora. La cantidad justa y sana de soñadora, diríamos.
Lo que no se dio cuenta fue que en vez de escribir "Robespierre era un líder revolucionista", su inconsciente la hizo copiar "Oshitari-kun es un líder revolucionista". Pequeño descuido.
***
-¿ ?- cierto pelirrojo repitió -No, no la ubico.
-Sí que la ubicas, Gakuto-senpai, debes de haberla visto- aseguró Ohtori -Es la estudiante de intercambio.
Oshitari escuchó las palabras "estudiante de intercambio" y anotó esto mentalmente. Listo: eso confirmaba su hipótesis sobre el nombre raro.
-¡Ahh!- soltó Mukahi, comprendiendo -Sí, ya la tengo. Pero, ¿qué hay con ella, Yuushi?
-Me la topé en la librería el otro día- se explicó el peliazul -Bonita chica, ¿no?
-Es linda- aceptó Atobe desinteresadamente -Pero nada que entusiasme a Ore-sama. Tienes mi permiso a ir por ella.
-Quién te pidió permiso a ti…- murmuró Oshitari, sin poder creerlo, pero, ya acostumbrado a las locuras de su capitán, lo ignoró y continuó -Creo que le voy a pedir de salir.
-¿Otra más? Pobre chica- se lamentó Shishido -¿Por qué no te aseguras de estar con la persona correcta antes de intentar construír una relación?
Yuushi desistió -Está bien, sí, eso haré.
-Por fin nos escuchas- resopló Gakuto -¿Viste? Te lo dije, Shishido. Algún día iba a aprender.
Pero lo que Oshitari no les dijo es que había cosas que se aprendían de otra forma. Mejor dicho: se sabían y/o debían averigüarse. Como lo que pasaba con - él sabía cuando veía a una chica y sentía que podía sentirse cómodo con ella… ahora lo único que faltaba, era probarlo.
***
-¡No me digas que te chocaste con Oshitari-kun!- chilló una de sus compañeras, medio aturdiendo a -¡Él es tan… tan--
-¡HERMOSO~!- clamaron todas las chicas en grupito.
Fanáticas, suspiró internamente, justo a mí me toca lidear con fanáticas.
-Es lindo- reconoció la extranjera -Pero la verdad que... no lo conozco mucho.
-¡Pues debes interesarte por conocerlo, tonta!- le reprimió una muchacha -¡Imagínate lo que pasaría si puedes salir con él!
-¡Ah~~! ¡Suteki~~!
se frotó la sien.
¿Cuánto faltaba para que terminara el recreo, de nuevo?
***
Oshitari Yuushi había salido corriendo a la primer biblioteca que encontró cuando se enteró de que había una versión novela de "Noches apasionadas".
Después de preguntarle a un empleado del lugar dónde estaban las novelas románticas, tomó su ejemplar.
Al voltear, casi pisa a una joven.
Una joven que iba por el nombre de " ".
Oshitari alzó las cejas -Hola. Qué peculiar encontrarte aquí, -han- sonrió ligera, sospechosamente -¿Te gusta leer?
-Así es- la chica tomó su propio ejemplar de "Noches apasionadas".
Yuushi pensó para sí que esta chica lo asombraba y entretenía, en el buen sentido de la palabra -¿Viste la película?
-Sí- Oshitari sintió paz interna al ver la brillante sonrisa de la joven -Fue lo que más me gustó de Japón hasta ahora, para serte sincera.
-Es una película que me fascinó a mí también- admitió Yuushi.
-¿Y viste la parte en el que él y ella se reencuentran?- ahora estaba entusiasmada -¡No sé por qué, me largué a llorar como una histérica!
Oshitari terminó de digerir esta frase. ¿Ella se había puesto sensible en la misma parte que él? -Yo también me emocioné ahí.
-¿Ah, sí?- rió, divertida -¡Qué tierno~! Es raro que un hombre admita que se emocionó.
¿Tierno?, Oshitari no sabía cómo reaccionar esto. Qué peculiar sonó eso. Fue sincero, espontáneo; no como las otras chicas, que cada vez que me muevo sueltan un 'suteki'…
Yuushi se encogió de hombros, con su típica sonrisa de suficiencia -No veo por qué no habría que admitirlo. Después de todo, esa parte fue realmente conmovedora.
-Tienes un acento un tanto raro- notó la extranjera -¿Eres de aquí?
-Bueno… para eso voy al fonoaudiólogo todas las semanas, pensé que ya no se notaba…
-¿¡Ah!?- reaccionó con paranoia ante la broma del tensai -¿D-de veras? Perdón, soy una desubicada, no debí--
-Mentira- Oshitari medio rió -Soy de Osaka, por eso "hablo raro".
-Ah. Aaaah- comprendió , soltando una risita nerviosa -Je, con razón.
-¿Y tú de qué país vienes? Indudablemente tienes cierto acento- repuso el tensai, intentando sonar casual -Y escuché por ahí que eras una estudiante de intercambio.
-Sí, así es. Pensé que te lo había dicho, pero se ve que me olvidé- se rió ligeramente -Soy de .
-¿ ? Omoroi (1)- contestó Yuushi.
-¿A-ah, disculpa?- la chica frunció el ceño.
-"Omoroi" (1)- explicó el oriundo de Osaka pacientemente -Es exactamente lo mismo que "omoshiroi" pero en Kansai-ben, el dialecto que hablo.
-Ahh, omoshiroi- entonces rió ante el mal juego de palabras -Disculpa, fue un mal chiste.
-¿No te enseñaron Kansai-Ben en tu escuela de japonés?- inquirió Yuushi, frunciendo el ceño.
negó con la cabeza -Sólo el japonés... eh... normal. Igual más o menos te entiendo.
-Si necesitas que hable despacio, avísame- Oshitari se decidió a tomar otra copia de "Noches Apasionadas" -Mientras, deja que te haga un regalo.
comprendió a que se refería y corrió tras el tensai, quien se dirigía a la caja con dos ejemplares de un mismo libro -¡No! ¡Por favor no! ¡No es necesario que me lo compres, tenemos dinero en , sabes!
Minutos y varias quejas después, recibió en mano "Noches Apasionadas", envuelta en una bolsa de regalo.
-¿Pero… por qué…?- la chica clavó sus ojos en el joven.
-Porque fue tu cumpleaños hace unos meses- repuso simplemente Oshitari -Y no te regalé nada.
-¡B-baka! ¡No me conocías hace "unos meses"!- pateó el piso en señal de protesta.
Yuushi se sonrió -No sirve de nada que hagas esos berrinches.
fijó la vista en el suelo -En todo caso, gracias.
-De nada- devolvió Oshitari, tomándole el gustito a este tipo de relación. No estaría tan mal ser su amigo… - -han.
-¿De dónde sacaste ese apodo?- la muchacha frunció el ceño, ahora mirando al de anteojos -¿No era que ustedes japoneses tenían que ser muy amigos de alguien antes de llamarlo por el nombre de pila?
-Quizá- Yuushi respondió -Pero no me interesa. Además, debes admitir que te queda lindo.
-Sí... bueno... todos en me dicen así- se encogió sobre sí misma.
-Entonces yo seré uno más- resolvió el peliazul.
escondió un sonrojo tras sus largos mechones de cabello -Bien.
Oshitari Yuushi había tenido razón desde un principio.
Sí podía sentirse cómodo con ella.
***
-No, yo no podía creer la reacción que Natsumi anoche- fue lo primero que Mukahi Gakuto escuchó al entrar. Era una voz femenina y muy entusiasmada -¡Yo lo hubiera besado, por lo menos!
-¿Te parece, -han? Piensa en lo que había pasado antes...
-¡Igual, Yuushi-kun! ¡Si el tipo es un tierno! ¿Cómo se le ocurre pegarle?
-Oye, persona de otra división- Gakuto le llamó la atención a -Vete a tu aula.
-Oh, qué aguafiestas, Gakuto-kun- la muchacha torció la boca -Bueno, los veo en el recreo. ¡Ja ne~!
Ni bien la chica estuvo lejos, Mukahi le echó una miradita significativa a su mejor amigo -¿Y…? No digas que sigues "analizando la situación".
-Es bastante triste- admitió Oshitari, algo apenado -Siempre establecía relaciones con chicas que no conocía mucho. Ahora que una se convirtió en una amiga, me veo obligado a decir que no sé si quiero cambiar nuestra relación.
-Tantos discursos nos hemos aguantado sobre "la media naranja", y qué sé yo, qué se cuánto- Shishido resopló -¿¡Y ahora nada!?
-Debo evaluarlo- Yuushi rascó su barbilla, pensativo -Y debo evaluarlo bien.
Keigo, Gakuto y Ryo se echaron miradas entre sí. Que fuera lo que él quisiera, decidieron.
***
-Ay, Kami-sama- " -han" se agarró la cabeza -Estoy en crisis.
-¿Qué sucede, -chan?- una chica de su grado, Napporo Nanako, le inquirió -¿Algún problema?
-No sé qué diablos regalarle a Yuushi-kun para su cumpleaños- suspiró -Y me queda una semana para decidirme, y no sé decidirme, y es muy poco tiempo, y--
-Bueno, tranquila- rió Nanako, intentando calmarla -Me habías contado que Oshitari-kun una vez te había regalado un libro. ¿Qué tal si le devuelves el favor?
-¿Le devuelvo el libro? Nana-chan, eso es estúpido- devolvió la extranjera.
Napporo negó con su cabeza, menéandola -No, -chan. Me refería a que pienses en esa película y novela que tanto les gusta a los dos. Invítalo a tu casa a verla.
¿Alquilar la película y mirarla juntos? No sonaba mal, pero...
-Pero él *de seguro* va a preferir salir con sus amigos- golpeó sus dedos contra el banco impacientemente -Y además… no sé… me da una sensación rara invitarlo así como así…
-¿Qué tiene de malo?- Nanako se encogió de hombros -Eres su amiga. No vas a quedar mal.
lo analizó.
-Debo evaluarlo- respondió luego de unos segundos -Y debo evaluarlo bien.
***
Ambos lo habían evaluado.
Era el día.
-¡Ahh, Yuushi-kun!- ella se lo encontró por un pasillo.
El aludido la miró, alzando las cejas, como inquiriendo qué quería.
-El quince de octubre--
-Es mi cumpleaños- completó el tensai con obviedad.
-¡Lo sé, tonto!- se rió -Pero… me estaba preguntando si querías venir a mi casa a ver películas. O sea, si ya tenías arreglado algo con Gakuto, está bien, no me ofendo, pero si no...
-No, no tenía nada arreglado- Oshitari estaba algo sorprendido por este paso tan grande -La fiesta la voy a hacer el sábado, así que el domingo tengo libre.
-Listo- sonrió ertamente -Entonces ven el quince a casa a las… tres- había decidido el horario en el momento -Es que no puedo transportar el regalo y bueno...
-Me parece perfecto- pese a que Yuushi tenía curiosidad, la soportaría hasta el domingo -Jya, nos vemos, .
¿Se olvidó el -han o lo hizo a propósito?
-¡Ja ne, Yuushi!
***
" " estaba nerviosa como nunca en su vida, y no entendía por qué. Llevó una mano a su mejilla, y sus dedos estaban helados: característica típica en ella si se sentía ansiosa por algo.
Pero – no tenía que sentirse nerviosa con Yuushi, ¿o sí? Después de todo, era Yuushi. Su mejor amigo. Con el que hablaba de novelas toda la mañana y con quien iba a todos los estrenos de películas dramáticas h das y por haber, donde lloraban juntos.
¿Por qué hoy se sentía diferente?
Al tocar timbre, acomodó su pollera ("Tienes piernas preciosas, no las cubras de más", le había aconsejado en broma Oshitari una vez, pero ella se lo tomó en serio) y salió disparada al portero automático.
-¿Quién es?
La pregunta no era necesaria. Aquella voz baja y característica lo delataba -Oshitari Yuushi.
-A-ahí bajo a abrirte.
Una vez el ascensor tocó la planta baja, tuvo que dar un profundo suspiro antes de abrir la puerta y tener que salir del edificio a saludar al chico.
-¡Yuushi!- maldijo internamente al ver cómo estaba vestido. La camisa de mangas cortas lo hacía hasta parecer mayor -¿Cómo te va?
-Bien- repuso el muchacho, entrando el edificio después de que su amiga le abrió la puerta -¿Y tú?
-Bien- replicó la chica -Ven, pasa.
***
Esta era la parte de la película en la que ambos comenzaban a lloriquear.
-N-no puedo- se tapó el rostro, ahora sollozando -¡E-e-es muy tierno!
Yuushi, secándose las lágrimas e intentando hacerse el duro (para qué: si no le salía), la rodeó con un brazo y la acercó a él, intentando consolarla.
"Tantos dicursos sobre la media naranja, ¿¡y ahora nada!?" las palabras de Shishido Ryo flotaban por la mente de Oshitari.
Si alguna vez hubo un momento, era este.
Por eso, por la chica que tenía al lado, Yuushi se dejó llevar. Ya no iba a evaluar la situación: ¿de qué servía darle tanta manija a algo tan simple?
-Esta película la vimos como treinta veces- resopló Oshitari -Y si--
-De hecho, cinco veces yo y seis tú- corrigió , pero aún confundida por la acotación del chico -¿Y si…?
-¿Y si me quito los anteojos- Yuushi hizo esto -, la vemos otro día, y nos besamos ahora?
se había quedado tan estupefacta que ni tuvo tiempo para negarle el beso.
Al rodearla con sus brazos, Oshitari Yuushi sintió que había encontrado a su princesa. A esa que él siempre había querido rescatar del dragón, o de lo que fuere. A esa mitad que le faltaba a la naranja.
-Supuse que a esto te referías con que no podías transladar tu regalo de cumpleaños- Oshitari se explicó simplemente, terminando el beso -Siento si supuse mal.
-B-bueno… sí, más o menos- admitió la chica, sonrosándose -En realidad, el regalo era… tú sabes, que veamos la película juntos y…
Fue silenciada por los labios de Yuushi una vez más. Las palabras no eran necesarias - mejor para , quien aún tenía ciertos problemas con el Kansai-Ben de su –ahora– novio.
~Aori-chan
15/10/06
Aclaraciones
(1) - "Omoroi" y "Omoshiroi" significan "interesante" en japonés. Por eso, que la chica dijera "Ahh, omoshiroi " ("Ahh, interesante") a la explicación de Yuushi sonaba gracioso xDD