Sálvame.

            Kirihara Akaya se aferró a la muchacha, sollozando. Lo había vuelto a hacer, había vuelto a descontrolarse.

            Ojos rojos, tembloroso, lo que fuera que pudiera llegar a ser – su novia lo amaría igual.

It's not so easy loving me

It gets so complicated

All the things you gotta be

Everything's changing

But you're the truth

I'm amazed by all your patience

Everything I put you through

            –Desde que nos conocimos no he vuelto a perder el control –anunció el morocho de ojos verdes a soberbiamente–. ¿Qué me dices de eso?

            –Estoy orgullosa de ti –declaró la joven con una sonrisa–. De veras, Akaya.

And when I'm about to fall

Somehow you're always waiting

Your open arms to catch me

You're gonna save me from myself

From myself, yes

You're gonna save me from myself

            Se habían conocido cierta tarde de lluvia. Bastó verlo practicar: verlo dejar su alma en la cancha, golpear cada pelota como si su vida dependiera en pasarla hacia el otro lado. Lo que también notó fueron sus ojos como manchados de sangre, una súbita relamida de labios.

            Eran los titulares de su escuela, de Rikkai Dai.

            –Marui-kun –llamó ella, acercándose al pelirrojo, quien observaba la situación desde afuera de las canchas–. ¿Quién es ese?

            –Un chico nuevo –repuso Bunta, mascando su infaltable chicle de manzana–. Uno bastante interesante, ¿no crees?

            primero sintió miedo; y aún luego, aquel sentimiento persistía.

            Es que, cuando él miró hacia más allá del enrejado que envolvía la cancha, cruzó miradas con ella; y sintió que era, probablemente, una de las miradas más intensas que jamás le habían echado.

I know it's crazy everyday

Well tomorrow may be shaky

But you never turn away

            –Si serás una chica rara –Niou meneó la cabeza de lado a lado suavemente–. ¿Estás segura de lo que estás diciendo?

            Ella se limitó a asentir.

            –Olvídalo –Yanagi frenó a Bunta, quien estaba a punto de detener a en su carrera–. No hay posibilidades de que se resigne.

            –Pero es demasiado bonita como para gustar de un patán como Akaya –devolvió Marui, apenado–. Igual, si a ella le cae bien…

            Y entonces, miraron como plantaba un beso en los labios de Kirihara. Osada, si las hay.

Don't ask me why I'm crying

'Cause when I start to crumble

You know how to keep me smiling

You always save me from myself

From myself, myself

You're gonna save me from myself

            –¡ , yo ––

            –Tranquilo–calló ella, recibiendo al indefenso chico entre sus brazos, y espero a que se calmara un poco para proseguir–. Akaya, ¿por qué?

            Él la abrazó aún más fuerte, sintiéndose culpable y estúpido. Lo había hecho de nuevo: había condenado a otro muchacho más a encontrarse con sus demonios internos.

            Ella sentía enojo y exasperación, sentía que quería molerlo a golpes, dejarlo ahí llorando por romper su promesa. Su promesa. Cómo se atrevía….
            Pero no pudo demostrar ni una pizca de su enojo. No cuando se veía tan arrepentido… no cuando lo amaba tanto, y aún no comprendía por qué. Digamos la verdad: él tampoco.

            Akaya ahora estaba conmovido a lágrimas: no por el hecho de haber roto su promesa, no, ya no más, sino por estar entre sus brazos y sentirse la persona más feliz del mundo. Y sentir que no había nada, pero absolutamente nada, que pudiera hacer que ese sentimiento se fuera.

I know it's hard, it's hard

But you've broken all my walls

You've been my strength, so strong

And don't ask me why I love you

           

            –, ¿por qué me amas? ¿Es porque te doy pena?

            sonrió leve, dulcemente –¿Tú por qué crees que te amo?

            –No tengo idea –a sus dieciséis años, Akaya ya tenía una opinión formada de sí mismo: era un hombre cambiado. Ya no lastimaba a nadie, ya no insultaba sin tener razón.

            A los dieciséis años, ya tenía una opinión formada de su novio: pese a lo que él dijera, seguía siendo aquel inseguro segundo año que lastimaba a otras personas porque no sabía cómo lidear consigo mismo.

            Por eso, por el momento, sería lo que él buscaba – lo que Akaya añoraba. Alguien que ahuyentara al mismísimo diablo, que lo salvara de sí mismo.

            –Pero sí sé que te volveré a prometer lo que te prometí una vez. Esta es para siempre.

            Volvieron a juntar los dedos meñique en una promesa sellada por un beso.

            –Está bien, pero no tienes que prometerme nada…

            Akaya había cambiado definitivamente: no volvería a lastimarse o lastimar a otros.

            sabía que esto no hubiera sido posible aunque fuere querido, pero sólo sonrió y devolvió el abrazo. Dejemos lo futuro para el futuro.

            –… si es necesario, te salvaré de nuevo.

It's obvious your tenderness

Is what I need to make me

A better person to myself

To myself, myself

You're gonna save me from myself

~Aori

Las sandeces de Aori =D
Em… eh… ¿qué puedo decir de esto? No sé, es raro. Son como pedazos que están desordenados cronológicamente y por eso se hace difícil entender cuándo pasó que cosa, pero si lo lees bien, te das cuenta xDD Es un mini-songfic para la canción de Christina Aguilera, "Save me from myself", sólo que le cambié estupideces y saqué una partecita. No iba a traducirla porque quedaba grotezca al español, y no me daban ganas de hacer que rime, así que, por si querían saber, dice esto:
No es tan fácil amarme
Se pone complicado
con todas las cosas que debes ser
Todo cambia
Pero tú eres la verdad
Me sorprende tu paciencia
con todo lo que te hice sufrir

Y cuando esté cayendo
No sé como, siempre me esperas
Tus brazos abiertos para atraparme
Me salvarás de mí mismo
De mí mismo, sí
Me salvarás de mí mismo

Sé que es dificil convivir todos los días,
bueno, el mañana será confuso
pero nunca me darás la espalda.

No preguntes por qué lloro
Es que cuando me desmorono,
sabes como hacerme sonreír
Me salvarás de mí mismo
De mí mismo, de mí mismo
Me salvarás de mí mismo

Sé que es difícil, es difícil,
pero derrumbaste todas mis paredes
Eres mi fortaleza, tan fuerte
No me preguntes por qué te amo

Es obvio que tu dulzura
es todo lo que necesito para
Ser una mejor persona conmigo mismo,
Conmigo mismo,
Me salvarás de mí mismo.

Para Aiosami, nya~