Lluvia II
La tormenta
(Ooishi)
La lluvia los encerraba en una extraña, fantasmagórica neblina donde el color y el sonido se confundían con aquellos del agua…
– Entonces, ¿qué te ata a esta tierra? ¿Venganza?
negó suavemente con la cabeza, levantó dos dedos en el aire, e hizo el gesto de extenderle algo a alguien.
– ¿Dar? – asintió, los ojos brillándole tras el agua que mojaba a los tres. – ¿Un regalo?
La chica sonrió y se corrió el cabello mojado de la cara. Con el gesto el cuello de la camisa empapada se abrió un poco, revelando una extraña y profunda herida; pero ella pareció no notar el hecho.
– ¿Fuji?
– Ah… no importa. ¿Y lo otro?
“I.”
“to.”
“ko.”* [*”Primo”], fue gesticulando, Shuusuke leyéndole los labios. “Ke.” “N.” “Ka.” [pelea].
– ¿Te querés disculpar?
Ella bajó la cabeza, avergonzada.
– ¿Cómo se llama tu primo?
“Shu.”
“U.”
“I.”
“Chi.”
“Ro.”
“U.”
– ¿Shuu…ichirou…?
Asintió.
“Ooshi.”, fue lo último que leyó Shuusuke, la voz entrecortada.
Solo en ese momento notaron que el ruido de la lluvia se había ido apagando, y antes de poder preguntar cualquier otra cosa, había sido lavada por la lluvia.
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– Tengo que hablar con vos.
– ¿Eiji…? ¿Pasa algo? …–miró hacia otro lado con una amarga sonrisa– ¿Por fin la lluvia te lavó el cerebro?
– ¡Ooishi!
– Perdón, Eiji. No es uno de mis mejores días.
– Últimamente parece que ningún día es de tus mejores días.
– Yo… –suspiró pesadamente y apoyó la frente en la palma de la mano– Tenés razón, Eiji. Tenés razón.
– Ooishi… ¿vos… –Kikumaru tragó saliva y miró al suelo con un nudo en la garganta– tenés una prima?
Él se le quedó mirando, por unos segundos no dijo nada, por unos segundos no hizo nada.
– Sí… bueno, tenía – parpadeó, una lágrima que intentó ocultar le cayó por la mejilla.– Murió hace unos meses. Un accidente.
El ruido del metal y la madera hizo eco en el aula vacía.
– ¡E---! – ahogó Ooishi, intentando no tropezar con el banco caído mientras Eiji lo empujaba contra la pared.
– ¿¡Por qué no me dijiste!? ¿¡Querías hacerte el fuerte!?
– No, ¡no fue mi intención ocultarte nada!
– ¿¡Entonces qué!?
– No encontré el momento adecuado para decírtelo… además…
–… ¿Además?
– Era… fue mi culpa… -Eiji lo soltó y se alejó de él, con gesto incrédulo.
– ¿Eh?
– Si no me hubiera peleado con ella…
– …
– Si no le hubiera gritado… No hubiera ido sola…
– …
– Podría haberla salvado, Eiji… un segundo… con tan solo decirle “cuidado” y nos hubiéramos estado riendo de eso después…
– ¿Para castigarte? Me lo escondiste, ¿para castigarte? – Eiji negaba con la cabeza, no queriendo ni siquiera escuchar la posibilidad de que su amigo…
Ooishi no contestó.
– ¿Sos responsable por el mundo? ¿Es tu trabajo? - Ooishi… vos solo…
– ¿Eh?
– ¿Todo depende de vos? ¿No es una actitud un poco egocéntrica?
Ooishi escondió la cara en su mano derecha, arrugas formándose en su frente. Eiji comprendió lo que había hecho y le apoyó una mano en el hombro, los ojos húmedos.
– Quería disculparse. Ella quería disculparse.
Esta vez fue Ooishi quien se alejó escéptico.
– ¿Ella…?
– .
– Estás loco.
– ¡…!
– Eiji, estás loco. No sé… no sé quién te contó lo que pasó. Pero está muerta –“y es culpa mía.”
El ruido de la puerta cerrándose hizo eco en el aula.
Eiji se quedó mirando el punto donde Ooishi había estado. ¿Estaba loco? Pero… …
¿Había fallado…? , perdón…
– Está convencido de que estás muerta, –terminó Fuji, Eiji parado a su lado con ojos vacíos.
“Ii.”
– ¡No, no está bien! Yo… ¡voy a seguir tratando! ¡Voy a…!
– Basta, Eiji –interrumpió Shuusuke ante la cara de desesperación de .
– ¿Fuji…?
– ¿Realmente te parece mejor que sepa que -chan, aunque en este estado, existe? Poco a poco la gente va a aceptando las cosas. Necesita un amigo, Eiji, no un ser ante el que llorar de rodillas. No creo que Ooishi realmente crea que lo culpa. El único que insiste en castigar su error es él, y él lo sabe… Además, parece que hay alguien más que se niega a ver a -chan.
“Te·zu·ka.”
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Llueve~~
¡Amo la lluvia~! Es pacífica… ¡Pacífica, hermosa e imponente, casi tanto como Tezuka-kun!
Uwaaah, qué pensaría de mí si lo supiera~
Algún día~ Mañana… pasado… ¡algún día! ¡Algún día voy a acercármele…
“me gustás”
“a mí también”
y..., y…!
Uwaaah, qué vergonzoso…
¡Debería dejar de soñar!
¡Ahhh, estoy nerviosa...! Pero por fin voy a poder disculparme con Ooishi~
Perdón, perdón por rayar tu raqueta… Hm, no, no es el tono adecuado…
Bueno, ¡ya decidiré cuando llegue!
Sí, ¡feliz cumpleaños, Tez-!
Empuja, lanza, arrastra, raspa, rueda, rompe, se deshace…
Mi cabeza… duele… como si fuera a partirse…
Me duele mucho el cuello… Ayuda…
Mira con ojos ensangrentados.
No… no puedo hablar.
Mi cuerpo no se mueve...
El ruido de la lluvia desaparece suavemente…
Ah… siento algo cálido… ¿sangre?... Debe de serlo… Así que, sangre…
Me estoy muriendo.
Un segundo menos. Un metro menos.
Me estoy muriendo…
Agua rosa cae en las alcantarillas, diluyéndose más y más…
… Ooishi…
…Perdón… No quise… hacerte enojar…
… Tezuka-kun… Feliz cumpleaños… Al final… no pude… dar…
~Miyod
Ame, kirei deshou?