Yo que hasta el momento
ignoraba
El punto en que se hallaba
Esa enfermedad
Siento que la vida es como un hilo
Que se corta de improviso
Y sin avisar
Y en la oscura habitación
Necesito oír tu voz
Ahora duermes junto a mí
Esperaré
Saratoga – Si amaneciera
- ¿Takashi-kun?- el chico se volvió viendo a aquella muchacha. Cabellos negros cayendo en rizos por su cara y unos ojos vivaces de color avellana, justo como los de él.
- ¿-chan, eres… tú?-la aludida sonrió echándose sobre él, nunca la entrada al “Kawamura Sushi” era tan afectuosa como aquella. -chan, como él la había llamado, no era ni más ni menos que su prima, la misma que se había ido unos años antes a Francia, la cual estaba ahogándolo en el abrazo, literalmente.
El
guardián de tu piel
Track1: Si Amaneciera (Saratoga)
Kawamura estaba sentado frente a ella mientras observaba que tanto había crecido su pequeña prima. , en cambio, se dedicaba a hablar por los cuatro costados, sin duda alguno aquella chiquilla silenciosa y hasta cierto punto tímida había cambiado… era una Kawamura totalmente.
- …entonces okaasan dijo que era hora de volver, y según se iré al mismo instituto que tu, Taka-kun-terminó ella sonriendo al chico “burning” de Seigaku.
- Eso es bueno -chan, ojalá estemos juntos en la misma clase –sonrió él abrazando a la chica. Ella no era de las que destacaran por lo guapa que fuera, era bonita eso no se negaba pero no destacaba por ello, sin duda alguna era bastante ágil y se le daban bien los deportes.
- Mmm… itoko-kun(*), me dijo ojisan (*) que seguías jugando a tenis, ¿es cierto?
- Hai -chan, juego con el equipo del instituto… -en ese momento Taka-san escuchó la voz de su padre llamándolo, abajo lo esperaban Oishi y Kikumaru.- podrías venir a vernos entrenar, así ves el instituto. No creo que a Tezuka-buchou le importe…
- ¡¡Hai!! Espérame dos minutos Taka-kun –dijo levantándose de un salto y dándole un beso en la mejilla.
Un sonrojado Kawamura bajaba los escalones hacia la calle cuando lo vieron sus compañeros. Oishi le miró intrigado y Kikumaru con un gesto gatuno casi saltó encima de él;
- Nyaa!! Taka-san estás sonrojado, ¿qué ocurre?
- Na…nada Kikumaru-kun, no te preocupes –sonrió- ¿podrían esperar unos minutos? Es que mi… -en ese momento la puerta se corrió dejando pasar a quien se había recogido el cabello y había tomado una chamarra saliendo precipitadamente y cayendo sobre nuestro pelirrojo acróbata quien la “capturó” .
Ambos se miraron un segundo y se soltó del agarre de su cintura para agarrarse de la mano de su primo mientras Kikumaru sonreía levemente.
- Ella es Kawamura , mi prima y casi mi mejor amiga, -chan ellos
son Sūichirō Ōishi nuestro fukubuchou y
Kikumaru Eiji-kun – sonrió levemente y saludó a ambos tal y como solía
hacerlo en Francia, con un par de besos en las mejillas, produciendo un sonrojo
en Oishi pero a Kikumaru aquello le gustó ya que abrazó a la chica con fuerza.
- ¡¡Bienvenida -chan!! –gritó el pelirrojo haciendo gala de su
sempiterno buen humor, agarrando a la muchacha del brazo y comenzando a caminar
hacia la Seishun Gakuen mientras Kawamura intentaba que Oishi bajara aquel
sonrojo y caminara… Ya llegaban
tarde y seguramente Tezuka los pondría a correr.
La
práctica del día fue sin duda diferente, no solo por la llegada algunos minutos
tarde de aquellos, sino por y Kikumaru quienes al término de la práctica se
habían puesto a jugar en una de las canchas. no era para nada buena jugando
tenis, aún cuando ella había ayudado a Kawamura y le había echado sus porras
para que el muchacho jugara a tenis ya que él no se veía dentro.
- ¡¡Nya, vamos -chan!! ¡¡Se que podrás!! ¡¡Adelante!! – el cambio de
nombres en el mismo día llamó bastante la atención, pero era algo normal en
Kikumaru, pero no en .
- Ahí voy Ei-kun – dijo mientras sacaba. Fuera de la pista un excitado
Taka-san gritaba y jugueteaba con su raqueta dándole ánimos a con aquellos
“Burning-moments” igual Oishi y Momoshiro se quedaron observando aquel extraño
juego en el que solo sabía correr de un lado a otro sin parar, pero aún así
la resistencia de la chica si era bastante buena.
Cuando
ambos quisieron darse cuenta, se habían quedado solos en las pistas. Kikumaru se
disculpó mientras sacaba su lengua juguetonamente y reía por ello
quitándole importancia. Ambos salieron de la pista entre risas mientras le
tendía a Kikumaru la raqueta produciendo un segundo intenso al tocarse las manos
de ambos. Una pequeña gota hizo que aquel contacto se cortara, Eiji miró
preocupado al cielo que comenzaba a oscurecerse y tras de eso miró a .
- ¡¡Ven!!-solo dijo, mientras le agarraba de la mano y tiraba de ella
hacia los vestuarios, una pequeña lluvia comenzó a caer sobre ellos haciendo que
los cabellos de ambos se pegaran a sus mejillas.
Ambos
entraron dentro riendo, las mejillas de tan rojas como el cabello de Eiji y
el chico tan agitado como si hubiera jugado un partido contra la Hyoutei. Eiji
medio se desparramo en uno de los largos bancos y se sentó en el suelo,
justo al frente de él, riendo aún.
- Cuando vuelva a casa Taka-kun va a reprenderme duro…
- ¡¡Nya!! Pero, ¿por qué? Solo es agua, -chan.
- Si –sonrió ella tristemente- pero digamos, que soy bastante propensa a
enfermarme.- miró una de las ventanas y suspiró levemente, en ese momento
sintió un peso sobre ella. Era Kikumaru quien la abrazaba fuertemente, el
sonrojo de sus mejillas que había comenzado a decaer volvió a ella sonrojándose
más furiosamente que antes.
Y así
pasó, llegando la noche sin dejar de llover, con fuerza. revolvió sus
bolsillos, preocupada, mientras se tapaba con la chaqueta del pelirrojo y este
buscaba entre la ropa de Oishi algo para cambiarse. sacó su celular de uno
de los bolsillos y llamó a casa de sus tíos;
- ¿Moshi moshi?
- ¡¡Taka-kun!!
- ¿? ¿Dónde estás? Te hacía jugando con Kikumaru-kun pero la lluvia…
- Eso quería hablarte primo, la lluvia nos tomó aca en la escuela y nos
hemos refugiado en los vestuarios… pero esto no se ve con indicios de acabar.
¿Podrías avisar a casa de Ei-kun y “salvarme” con ojisan?
- Mañana te llevaré el uniforme, dile a Eiji que te cuide – sonrió
al escuchar la conciliadora voz de Kawamura, siempre tan atento y dulce con ella
– Cuidate -chan.
- Hai hai… dewa matta.
- Dewa matta, -chan.
La chica
colgó el teléfono y miró a Eiji quien buscaba, entre saltos por los lockers,
algo para poder taparte. suspiró… aquella noche sería taaaaaaan larga.
~ Lady Alexiel
(*) Itoko = Primo
Ojisan = tío
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