C.O.I.は鯉の恋 [koi wa koi no koi]

En el cual Miyod demuestra su fanatismo por los acrónimos y similares, aún a expensas de una lógica perfecta

Niou sonrió satisfecho ante la vista que se le presentaba entre las ramas del árbol en el que se hallaba escondido. Tal vez no era del todo perfecto (Kirihara se había rehusado terminantemente a traer un ramo de flores), pero ciertamente era un buen trabajo. Apenas los vio alejarse, y sin bajarse del árbol, marcó sin mirar el número de Shishido.

– Ah, Niou –contestó el alumno de Hyoutei, secreto integrante de la Celestinos Organización Interescolar (COI*).

– Adiviná qué…

– No es realmente necesario adivinar mucho –contestó el otro, ligeramente irritado- tu tono de voz es obvio.

– Puri~ Otra misión completada. ¿Y cómo te va a vos?

– ¿Te referís al tema de Gakuto? No creo que su orgullo vaya a permitirle acercársele, pero tengo un buen plan.

– Mh… Suena interesante…

– Lo será si funciona. Tengo que irme.

– De acuerdo. Te veo en la reunión de mañana.

– Hasta luego.

Shishido guardó el celular en su bolso intentando suprimir una sonrisa. No podía evitar reír interiormente ante el gesto que Gakuto probablemente fuera a poner cuando encontrara dentro de su locker una citación anónima para encontrarse en su local de comida rápida preferido.

– Oi, Shishido, no tenemos todo el día - le gritó Mukahi a lo lejos. Suerte que no pudo ver el brillo malicioso tan extraño en los ojos de Ryou.

Inui tocó el timbre de la casa de Kita Ichiuma (Yamabuki).

– ¿Contraseña?

– KAARUPU*

El ruido de la llave girando en la cerradura precedió al de la puerta abriéndose.

– Pasá –le indicó Kita, señalando el sillón y las sillas acomodados alrededor de una mesita semi-cubierta por snacks y vasos con gaseosa. Inui tomó una silla libre entre Aoi y Mizuki.

– ¿Qué le pasó a Uchimura? –preguntó, constatando que faltaba un miembro. Alrededor vio caras de sorpresa o culpa.

– … Me olvidé de avisarle – admitió Kita.- De todas maneras, creo que hoy tenía entrenamiento.

Inui anotó algo en su libreta. Niou se aclaró la garganta y se puso de pie.

– Declaro comenzada la reunión de la Celestinos Organización Interescolar. Empecemos por los informes. ¿Mizuki?

– Sin novedades. Aún estoy recopilando información sobre el objetivo… –su sonrisa hizo a Shishido alejarse disimuladamente- Nfu, es todo un desafío.

Niou asintió mientras Inui anotaba lo dicho en el parte semanal.

– ¿Kita? – el mencionado negó con la cabeza.

– Sengoku no está dispuesto a meterse en nada serio, aunque seguiré tratando – Niou frunció el entrecejo, el capitán de Yamabuki era un caso difícil.

– ¿Aoi?

– ¡Me descubrieron revisando el locker de nuestro objetivo! –por alguna razón, no se veía nada deprimido por eso- wa, realmente estoy bajo presión…

“¿Qué estaba pensando cuándo lo invité a la COI?”, se preguntó el presidente (aclaremos: Niou Masaharu) mientras le daba la palabra a Inui.

– Dos misiones en progreso. Probabilidad de éxito de 58% y 72,4% respectivamente. Tiempo estimado: tres días, una semana.

– No esperaría menos –dijo, aunque sus pensamientos reales eran “por fin alguien útil”.- Shishido, tu turno.

– Conseguí que Jirou reconociera sus sentimientos, pero ahora cree haber soñado todo –Shishido frunció el entrecejo- Por otro lado, el tema de Gakuto está a punto de ser cerrado. Solo necesita un pequeño empujoncito.

Niou se recostó sobre el respaldo del sillón, asintiendo.

– Puri~ Creo que el récord sigue siendo mío… -se inclinó para adelante antes de proseguir- Kirihara fue un hueso duro de roer al principio, pero una vez que entendí cómo usar mi año más a mi favor, casi se declaró solo. Además de eso, reconcilié a una parejita de mi curso, Ishida y Kawaguchi… Arreglé algunos problemas de falta de comunicación de Renji… ¿Qué más? Ah, sí, encontré la persona perfecta para Sanada –Niou rió maliciosamente- aunque de ahí a que la acepte… No es una – fue interrumpido por su propio celular.- Esperen un segundo – levantándose, se fue a la cocina a hablar.

– ¿? – preguntó extrañado, aunque ya había visto el ID.

– Niou, Kirihara está acá, en las canchas Arakaki, masacrando gente a diestra y siniestra. Creo que tiene algo que ver con la chica esa… Es solo una suposición, claro, pero…

– ¿Qué querés que haga al respecto, ?

– Solamente llamalo al celular, pero bloqueá la ID. Es lo único que se me ocurre. Eso, o darle un buen golpe que lo deje K.O.

– ¿Pero de qué va a servir eso? –llenó el silencio.

– Mientras más te tardes, más va a caer la economía del país por gastos médicos. Simplemente entretenelo mientras yo averiguo qué pasó exactamente… y, si es posible, me acerco y lo---

– No podés desmayarlo, ya te lo dije – lanzó un suspiro de decepción- Ahora llamo.

– Está bien… Después de eso, vení… y traé refuerzos –concluyó, cortando la señal.-Maldición… -murmuró.

Frente a ella, la cuarta víctima intentaba levantarse. no quería más que una tarde de descanso luego de una serie de pruebas, y ahora tenía que enfrentarse a un problema de los grandes. Acomodándose mejor entre las ramas del árbol (esas eran una de las pocas canchas con árboles lindantes) repasó las posibles razones para un… desastre de esas proporciones. Eran el uno para el otro, ¿qué había pasado?

Todas las cabezas se giraron a Niou que regresaba de la cocina.

– No puedo comunicarme – murmuró, irritado.

– La probabilidad de que Kirihara tenga el celular apagado es de 78,45%

Todos los presentes (con excepción de Mizuki y Niou) lo miraron con distintos grados de WTFness.

– Además, la probabilidad de que su “novia” esté haciendo ayuda comunitaria donde siempre es del 93,11%.

Así que hacia allá corrieron, o, mejor dicho, se transportaron mediante cierto medio de transporte que circula sobre raíles, compuesto por uno o más vagones arrastrados por una locomotora, subterráneo o al aire libre que circula por las grandes ciudades (bah, tomaron el  subte [subterráneo/metropolitano]).

– ¿Es… acá? –preguntó Shishido, levantando una ceja. Niou sonrió de un modo extraño, como recordando algo. A continuación habló, acercándose a Inui.

– La última vez que intenté entrar para hablar con ella me sacaron a patadas, así que supongo que la única manera de hablar con ella va a ser…

La chica miró el poco cielo que se abría paso entre las ramas superiores. Con total sinceridad, se estaba aburriendo. El asunto se estaba volviendo monótono, tanto que ya había una pequeña fila de médicos alrededor de la cancha tomando unos mates listos para sacar en camilla a quien correspondiese (sí, Akaya no se cansa. No pregunten. ¿Sobredosis de café?). Tal vez correspondería decir que se estaba preguntando por Niou, pero… nah. Simplemente había decido que preocuparse por él era en vano. De alguna manera, siempre se las ingeniaba para zafar de las peores situaciones ( recordaba especialmente aquella vez que consiguió librarse de la ira de Sanada después del festival de Rikkai. Niou consiguió arreglar las cosas de tal modo en que la novia de Sanada llegara exactamente en el preciso momento en que Gen’ichirou se preparaba para concretar su venganza, evitando así un dolor muscular que nada, ni siquiera un cargamento entero de aspirinas, iba a hacer desaparecer por al menos un mes).

Su celular vibró con un nuevo mensaje, de Inui. “Niou está en el hospital.”

Un segundo mensaje interrumpió la redacción de la respuesta. “Como paciente.” (no, no me importa que los SMS no admitan itálica. Inui y tenían celulares raros, ¿OK?)

levantó una ceja y borró el “¿cosplay de nuevo?”. Ahora estaba preocupada. (.- ¡QUE NO!... Creo…) Bueno, un “ligerísimamente mínimo minúsculo poquito”, pero preocupada al fin, ¿está bien? (.- Hmp.)

Echizen se apoyó en el respaldo de la silla leyendo, parado, los datos agolpados en la superficie de la pantalla de su computadora. Había estado preguntándose por un buen rato sobre ciertas extrañas actitudes en Inui, pero habían sido sus intentos por “engancharlo” con Sakuno la última gota que rebalsó el vaso. Ahora, su teoría estaba confirmada, e incluso expandida al equivalente de su senpai en Sei Rudolph.  Este último detalle había sido extremadamente útil ya que le permitió enterarse de los últimos (últimos al minuto) movimientos de su recientemente descubierta C.O.I.. Ryouma usó sus últimos conocimientos de informática (adquiridos gracias a su padre, pero eso es fan fiction aparte) para entrar al e-mail de Kirihara y al de Yanagi.

“Este es un juego que tres pueden jugar”, pensó con una sonrisa cerrando el explorador, sin saber que eran muchos, muchos más que tres. Buscó rápidamente en la guía el número de cierto lugar. Había algo que no terminaba de cerrar. Si no había sido ella, ¿quién había sido?

estaba comenzando a quedarse dormida. Sacó de su bolsillo (tenía bastante práctica en eso de treparse a los árboles) su IPod…

– “Chiisana heya no naka…”

(Zutto soba ni, Una de las peores elecciones si uno quiere evitar dormirse, especialmente si se está sobre un árbol.)

No sabía que tenía esta canción… Por alguna extraña razón la voz del cantante me hace acordar a Shishido… Aún así (Shishido.- ¡¿Cómo que “aún así”?!), la letra es preciosa…”

“Pero… hay algo que termina de cerrar con esta canción…”

Demasiado… sincera, jaja…”

“ [Kimi no yasashii egao] ‘Yasashii’ no pega…”

“[Kimi no yorokobu kao ga mitai kara] No sé si quiero ver esa cara de felicidad… suele anunciar malas noticias”

“… OMG…”

 “¿¡POR QUÉ ME ESTOY IMAGINANDO A NIOU!?”

Y, en lo que debería ser algo así como la primera vez en su vida, se resbaló. Quedaría lindo y romántico, pero como Niou sigue en el hospital, no puede atraparla. – Baka –le dijo Niou, atrapándola a último segundo.

– … ¿¡NO ESTABAS INTERNADO!? (Niou.- ¿Eh?) Se supone que trataste de desmayar a Inui para poder colarte en el hospital y hablar con la chica-sin-nombre y que él, dándose cuenta, te desmayó a vos. (Niou.- Tarde o temprano iba a despertar, ¿no?) … Maldición… ¿¡Cómo llegaste tan rápido!? (Niou.- Puri~ Es la magia de las DN, además, no fue tan rápido.)

– ¿Estabas soñando despierta?

– No seas egocéntrico –le dijo, liberándose.

– No dije nada sobre mí –contestó alegremente al estilo “BINGO!”

(Momento en que se declara oficialmente una idiota.)

– Puri~ Así estabas soñando conmigo... –Masaharu se acercó y intentó alejarse, pero el árbol lo evitó.

– ¿No deberías estar haciendo tu “trabajo”?

– Todos los días es lo mismo, usando mis habilidades para unir a la gente… ¿por qué no me puedo quedar yo con alguien?

Entre ellos no hubiera cabido una pelota de tenis. Niou planeaba cerrar la distancia totalmente cuando…

– ¡5-1! –se escuchó claramente, sorprendiéndolos y permitiéndole a escapar, y Niou hubiera jurado que había sido a propósito para interrumpir (y yo también).

Echizen (brillito dorado incluido) ganó el último juego en 2 minutos, 26 segundos, 579 milisegundos según Inui (aunque Mizuki afirmaba que se trataba de 2 minutos 26 segundos 481 milisegundos). Pero como ningún ser humano puede realmente parar los cronómetros al milisegundo, dejémoslo en 2 minutos 26 segundos… ¿en qué estábamos? Ah, cierto.

La chica innominada corrió hacia Kirihara (Echizen.- PWNED!), pero el último la apartó (¿¡de dónde saca fuerzas éste!? Yo a esa altura me habría desmayado ocho veces y media…) (Kirihara.- Es que tenés la resistencia de un pez dorado)  ¿Eh? Si eso es un juego de palabras con Koi, es LAME (Lástima Absoluta Me Estimula). Eso es un juego de palabras. Pwned. (Kirihara.- So LAME.)

– … ¡¡Perdón!! – casi gritó <ruido de sierras eléctricas>, inclinándose profundamente.

– ¡Esos eran mis manga preferidos, <aria de cantante de ópera>! –gritó Kirihara, poniéndose de pie con dificultad (sí, estaba en el suelo. Va a ser difícil limpiar todo ese polvo de ladrillo)

– … Yo no toqué tus manga… - murmuró extrañada <pajaritos cantando>

– ¿Entonces por qué te disculpás?

– Es que… me comí el último pan de melón… ¿no era eso lo que te había molestado?

El sonido de seis (C.O.I. menos Kentarou menos Uchimura) personas sacando sus respectivos celulares, laptop y cuadernos (y de Aoi, quien seguía gritando como discípulo de Jirou lo increíble que era Echizen y lo mucho que quería jugar contra él) fue lo único que volvió a impedir que escuchemos el nombre de la Innominada.

Echizen se acercó a la pareja.

– Fue Marui –fue lo único que dijo antes de salir de la cancha. Al pasar por al lado de Inui se detuvo, lo miró un segundo y, bajándose la gorra, murmuró “mada mada ssu ne, senpai” antes de seguir camino.

– … ¿Marui?

llamó a Yanagi. (“¿¡Cómo que te olvidaste de decirnos!?” “Ya sé que no te parece bien, pero…” “Miren quién habla de privacidad” “Claro, como si eso tuviera que ver con tenis” “Entonces, ¿sí fue así?” “Ah, por cierto, sobre lo del otro día” “Bueno, está bien” “Que está bien…” “Entonces, ¿cuánto da el cuarto proble---“? *Niou le saca el celular y corta la llamada*)

Rikkai al día siguiente

– Así que perdimos contra Echizen, eh… -murmuró , acostada sobre las ramas de uno de los árboles del campus de Rikkai.

– Aún así, acá falta algo…

– ¿Qué?

Masaharu se trepó rápidamente y, antes de que pudiera decir cualquier cosa, la besó.

– ¡NIOU! –gritó en su oído apenas logró separarse, aprovechando que lo tenía cerca.

– Puri, esta vez no te caíste~ - le pegó en la cabeza, lo cual rompió con la estabilidad del embaucador de Rikkai.

– Todo lo que sube… - bajó de un salto y aterrizó junto a Niou- tiene que bajar- sonrió, dándole un besito en la mejilla.

~ Miyod

Notas:

1) *Koi = carpa (pez), en inglés, “carp”

2) Zutto soba ni es una canción de Shishido muy linda X3

3) X) Woah, cero romanticismo yo… kani shite kudasai~ [<-kansai-ben para “gomen nasai”]