[yon] [fuji shuusuke] [diario]
Sabía que no tenía que tomar cosas de cuartos ajenos, pero estaba aburrida. Además, Fuji-sempai se había ido a práctica de tennis y yo supuestamente me había quedado porque no había alcanzado a hacer las ecuaciones en clase. Por parte era verdad, pero tampoco tenía pensado hacerlas.
Visualicé un anotador azul sobre la mesa. No podía ser un diario, porque no tenía candado ni nada, así que no estaba viendo nada personal.
¿Qué si es mi primer semana en esta casa todavía? No quiere decir que no esté entitulada a leer sus cosas.
...es que en realidad, nunca lo estuve, jamás voy a estarlo. Como sea.
Lo abrí. Viendo que todas las páginas empezaban con "Querido diario...", corrí hasta mi cuarto y me encerré a leerlo.
Sí, soy una insensata, horrible personita. Pero después de esto tendré con qué chantajearlo, a ver si aprende que conmigo no se tiene que venir a hacer el sádico o el gracioso...
"Querido diario:
Hoy fue un día extraño. De la nada, Yumiko-neesan me dice que tengo que organizar la habitación de Yuuta y me pide de bajar de mi cuarto a saludar a unas visitas.
Resultó ser que era la chica esta del intercambio cultural. ¿Puedes creerlo?
Se llama . Me cuesta pronunciar su nombre, así que le pedí si podía decirle -chan. Obviamente aceptó. Ojalá no lo haya tomado de la forma incorrecta.
Saa... ¿qué más decir de la niña? Es normal de estatura, por ser una estadounidense, no se por qué me la imaginaba más pequeña. Le llevaré unos tres o cuatro centímetros, digamos. Tiene ojos preciosos, inquisitivos, y creo que he llegado a envidiarle el cabello. Siempre con ese suave perfume a vainilla y jazmines… me pregunto qué perfume usará… bueno, pero ese es otro tema."
Tuve que parar ante esta detallada descripción de mi persona. Por parte, estaba un tanto angustiada de que no me decía -chan porque yo le inspiraba confianza. Pero por otra, era lindo que dijera todas esas cosas de mí.
"Debo admitir que es muy graciosa. En el sentido de lo que yo considero gracioso, diario, y sabrás que tengo un sentido del humor un poco retorcido. Casi me muero de risa al ver la cara después que le pregunté si tenía novio, y ni acotar cuando dije que quería torturarla. Me dio un poco de ternura que fuera tan inocente."
A él sólo le dio gracia.
"Hoy me acompaño a mi clase de tenis. Eiji ya empezó molestándola de entrada (cosa que no sé si le encantó mucho), y se la presentó a todo el club de tennis. Pero supongo que ahora mi amigo estará feliz de que una chica, también de la escuela de -chan, va a quedarse en su casa, y no se quejará más ni molestará más a nadie... por ahora.
No pasó mucho más en el día."
Y terminaba ahí la página
Pasé de hoja.
"Querido diario:
Hoy descubrí que -chan es un desastre para las matemáticas. El punto A, uno de los más fáciles, le salió mal, y el B se lo pasé yo. ¿Por qué semejante acto de piedad? Hmm... me habrá dado pena, no sé. Se veía muy complicada, y había empezado a hablar sola intentando hacer las cuentas. Me hubiera gustado filmarla, porque lo único que se repetía para sí misma era ¨One, two... so that makes it thirty five...¨ y cosas así en su idioma natal que no podía muy bien comprender."
...¿yo hablé sola? Genial, debo haber quedado como una loca.
"Lo que sí noté es lo callada y ordenada que es en clase. Es una excelente alumna."
Qué lindo que piense eso, pero no me interesa. Necesito leer algo interesante...
"Aunque a veces suelte frases en otros idiomas, -chan parece estar divirtiéndose en Japón, así que para hacerle las cosas más fáciles intento ayudarla en lo que sea posible.
"Y ahora que mencioné a -chan, debo decir que jamás desistió sobre decirme Fuji-senpai. Todos la miran un poquito mal porque se supone que no soy su superior, estoy en su misma clase, pero ella siempre les explica que es porque soy superior que ella en tenis. Ahí la miran como si estuviese el doble de loca.
"Y más que nada, la miran mal mis ¨admiradoras¨ (si así se les puede decir. Yo las reconozco como un grupito de muchachas que gritan cada vez que me ven y de vez en cuando vienen a preguntarme si quiero salir con ellas. Jamás dije que sí). Casi como si le dijeran con la mirada que qué se supone que hace desperdiciando la oportunidad de estar conmigo y decidiendo decirme -senpai en vez de algo más amistoso como -kun.
"Yo no sé que tendré que mis admiradoras la observan con tanto odio. Ni sé por qué tengo, siquiera. A veces pienso que, para ellas, soy tan sólo un trofeo para conseguir. Evidentemente -chan no me ve así, o lo oculta muy bien… o quizá simplemente necesita tomar confianza."
¿Cómo se pregunta por qué tiene admiradoras? Eso es claro como el agua. A simple vista, es un chico alegre, dulce y educado con cara de muñeco y ojos que te parten en dos.
Y sin embargo, se lo sigue preguntando. Por Dios, o es muy modesto o jamás se vio a un espejo...
"No hay mucho más por el día de hoy."
Pasé otra página, viendo que se había salteado varios días.
"-chan tiende a ser muy torpe y despistada. Hoy me desordenó toda mi colección de cáctus. No me atreví a enojarme con ella, sin embargo... pensé que sería muy feo de mi parte, así que se la dejé pasar. Además, no creo que haya sido placentero llenarse los pies de púas..."
Definitivamente no lo fue.
"De cualquier forma la ayude a salir de esa, también.
... estoy hablando mucho de -chan. Supongo que es lo único nuevo que me pasó en estos días, hablar de tennis me aburre ya..."
...me imagino.
"Aún así, sigo pensando que––"
Sentí que alguien golpeaba la puerta.
Lancé el librito abajo de la cama, desesperada.
–¡Pase!– vociferé con un hilo de voz.
–-chan– la cabeza de Syusuke se asomó por la puerta entreabierta -Dime algo, ¿has visto un anotador azul por ahí?
Tragué saliva –Ah... no, lo siento. ¿Por?
–Era mi diario– se explicó, angustiado -Yumiko-neesan proclama no haberlo metido en ningún lado, pero... no tiene patas...
–No sé dónde está, perdón– fruncí el ceño –¿Revisaste abajo?
–No, pero esa es una buena idea– se dispuso a irse –Gracias igual.
Al escucharlo bajar las escaleras, tomé el diario, salí corriendo a su pieza, lo dejé donde estaba y volví a mi habitación.
Resolví que soy un desastre mintiendo. Ojalá no se haya dado cuenta...
Después de un rato, volví a sentir pasos.
–¡Yumiko-neesan! ¡Lo encontré!
–Te dije que estaba, Syusuke. Qué descuidado eres.
Me limité a reírme nerviosamente, sin saber como me había salvando de esa.
~ Aocchi