volvió a cruzarse de nuevo de brazos, era imposible… Shinji Ibu era realmente ¡¡imposible!!. Ella no comprendía como el chico podía estar tan tranquilo, no cuando veía a Kamio, al capitán y a los demás tan nerviosos por aquella nueva prueba de su tenis… No, jamás lo comprendería.
CALMA
Akira Kamio volvió a agarrarla de nuevo mientras Ishida y Sakurai miraban de unos al otro sin comprender. Un siempre sereno Tachibana posó su mano en el hombro de la chica a la que sonrió levemente; desde que -chan, como la llamaban los chicos, los ayudaba como manager todo había cambiado en Fudomine. Kamio estaba feliz ya que era para él una hermana pequeña, Ishida y Sakurai comenzaban a pulir sus fallos con las indicaciones de la muchacha, Uchimura y Mori también habían mejorado notablemente. Hasta Ann, la hermana del capitán había tomado un puesto más activo junto a la muchacha de vivaraces ojos… todos menos Ibu Shinji quien se mostraba tan tranquilo y sereno como siempre y eso ocasionaba hechos como este…
- ¡¡LO MISMO TE PASO CONTRA RIKKAIDAI Y MIRA COMO SIGUES!!
-Hmm… -fue la contestación del chico mientras miraba el techo con calma, todo era tan bonito sin escuchar aquella chica..
- Iie, -chan, onegai –susurró el pelirrojo agarrando a la manager con más fuerza – Ya sabes que Shinji es así.
- ¡¡Me tiene harta!! ¡¡Y sabe que no puedo quitarlo del equipo porque es esencial… pero me dan muchas ganas!!
- …- Shinji se quedó mirándola fijamente, aquella maldita mirada… helaba las mismísimas llamas del infierno – -san…
Todo Fudomine se volvió mirando al siempre calmado Ibu Shinji, la persona con más paciencia de todos… lastima que cuando comenzaba así…
- ¿Aa? ¿Qué quieres? ¿Me dirás que no es verdad lo que te he dicho?
- -chan… -susurró Kamio soltándola mientras veía como la manager daba un par de pasos hacia Shinji.
- -san… no creo que debas gritar así –puntualizó el as del Fudomine.
Ann Tachibana suspiró, por unos segundos la mente le jugó la idea del sonido de unos cristales rayándose, ¿o tal vez eran los dientes de la manager del equipo? se levantó de una vez y abrió la puerta violentamente, para después “cerrarla” tras de ella con un sonoro y estridente portazo. Rápidamente la mayoría miró a Shinji:
- ¡Te pasaste con ella Shinji!
- Cualquiera aguanta el entrenamiento de hoy…por tu culpa- gimoteó Sakurai
- Shinji, ve a pedirle perdón a -chan –dijo tranquilamente Tachibana, y como ya sabemos en Fudomine lo que diga el capitán son ordenes.
- Hmm… Hai, Tachibana-buchou –respondió mientras tranquilamente se levantaba y salía de allí. Su equipo lo siguió con la mirada, hasta que Ann suspiró.
- ¿Estará bien lo que hicimos Kamio-kun?
- Claro que si –sonrió el pelirrojo maliciosamente- echarle a Shinji las culpas es lo mejor para que los dos se unan de una maldita vez.
**--**--**--
- -san… onegai
Así llevaban 30 minutos, Shinji mirando a una enfurruñada y ella sin mirarle, tomando un cacao tan tranquila. El as del Fudomine se sentó a su lado y ella se echó hacia la derecha, no contento con ello volvió a pegarse y volvió a correrse hacia su derecha alejándose de él. Cuando quiso darse cuenta estaba al filo del banco, cuando le había parecido tan grande aquel maldito banco.
- Menos mal… ya no puedes echarte más al lado, -chan – se atragantó con el cacao y se quedó mirándole, con la taza en la mano; ¿desde cuando habían hecho un salto tan grande en su relación? – Ya te dije, yo no he sido..
- Ya te dije, que no quiero hablar más contigo; déjame Shinji-kun
- No puedo, no después de lo que me has dicho…
- ¿Tanto te ha dolido lo de Rikkai?
- … -Shinji la miró fijamente, para todos era sabido que ella había estado antes en Rikkai, y había rumores que la emparejaban a aquel maldito de Kirihara… aún así el capitán la había aceptado y hasta Kamio la había “adoptado” como su hermana menor. Él no quería apegarse a ella, pensando que ella solo estaba allí por pedido de Akaya Kirihara, él no quería sentir nada que le apegase a ella… por eso nunca hacía nada, por eso la calma le precedía en todos sus movimientos. – Otras cosas son las que me duelen.
- Por fin hablas, ¿qué es lo que hace que pase esto, Shinji?
- Tu paso… por Rikkai – dijo con calma- y por Kirihara…
- ¿Ah? – parpadeó para después echarse a reír – ¡¡Shinji-baka!!
- ¿Nani?
- Solo estuve un año en Rikkai –dijo riéndose – y Akaya no es más que un idiota… yo jamás tuve nada con él… -el chico se sonrojó y con uno de sus brazos acercó a la chica, confundida, a él-
- ¿Segura que no tuviste nada… con él?
- Si, por que solo me he enamorado de un idiota, una vez en la vida..
- ¿Ah?
Ante toda pregunta, alzó su cara rozando con delicadeza y calma sus labios con los de Shinji. Calma… aquella maldita palabra que era todo él, y que le torturaba ahora le llenaba. Aquel roce, aquella calma… aquello era todo para ella.
Mientras en un rincón, el Fudomine al completo los vigilaban, según Sakurai porque -chan podía matarlo… pero por suerte, el plan de Kamio de echarle la culpa a Shinji, había resultado perfecto.
~ Lady Alexiel